Sesión Cake Smash Rosario: consejos para disfrutar la experiencia
- Meli, la fotógrafa de Pichón

- hace 1 día
- 5 min de lectura
Primero que nada, arranquemos con lo básico...
¿Qué es una sesión Cake Smash?
El primer cumpleaños es uno de esos momentos que pasan en un abrir y cerrar de ojos. Hace nada era un recién nacido y, de repente, ya gatea, camina, señala todo con el dedo y tiene una personalidad enorme y te encontrás preguntándote un montón de veces quién manda a quién.
Las sesiones Cake Smash nacieron justamente para celebrar esa etapa tan especial de una manera divertida, espontánea y llena de recuerdos.
Pero antes de seguir, quiero contarte algo que probablemente te saque un peso de encima... Pooorque las sesiones Cake Smash suelen ser una de las experiencias más amor-odio para los niños.
Y eso está perfecto. Muchas veces llegamos a esta sesión con una idea en la cabeza: un bebé feliz, lleno de torta, tocando todo y disfrutando desde el primer segundo. Y a veces pasa exactamente eso... pero otras veces no.
Hay bebés que necesitan un ratito para entrar en confianza, que primero observan, miran la torta, miran alrededor y van descubriendo de a poquito qué está pasando.
También puede pasar que la textura de la crema les resulte rara, que no quieran tocarla o que ese día tengan más ganas de estar en brazos de mamá y papá.
¿Y Sabés qué? Todas esas reacciones son normales.
Porque para ellos todo es nuevo: el estudio, las luces, una persona que recién conocen (y que está bastante loca🤭), la decoración... y a todo esto le sumamos delante un objeto enorme que nunca habían visto y esperamos que lo rompan y la pasen bomba.
Entonces está bueno saber todo esto, llegar con la idea de ver qué pasa y prepararnos. Porque no buscamos una reacción específica, buscamos registrar quién es tu bebé en este momento, con su curiosidad, su forma de explorar y su personalidad.
Eso hace que cada sesión sea completamente única.

¿Cómo podés preparar a tu bebé unos días antes?
Aunque nunca podemos garantizar cómo va a reaccionar (¡y esa es parte de la diversión!), sí hay algunas cosas que ayudan muchísimo.
Dejalo explorar alimentos con las manos
Si tu bebé está acostumbrado a comer prolijo o siempre lo ayudamos con la cuchara, tocar una torta con las manos puede resultarle rarísimo.
Durante los días previos, dejalo experimentar con alimentos que pueda aplastar, desarmar y mezclar sin preocuparte por el enchastre.
Bananas maduras, palta, puré, yogurt o avena cocida son excelentes opciones. La idea es que descubra que tocar la comida también puede ser divertido.
Jugá con el yogurt
Si eligieron la opción de torta sin azúcar, utilizamos una torta especialmente preparada para bebés y el frosting o cobertura suele estar hecho con yogurt natural sin azúcar agregada.
Como tiene una textura diferente a la que muchos bebés conocen, está bueno que unos días antes puedan jugar un ratito con yogurt en casa.
No hace falta que lo coma, simplemente que pueda tocarlo, embarrarse las manos y descubrir esa sensación nueva sin presión; entonces cuando llegue el día de la sesión, esa textura ya no será completamente desconocida.
Ensuciarse también es parte del juego
A veces, como adultos, estamos acostumbrados a cuidar que todo esté limpio y ordenado, pero para un bebé explorar con las manos, tocar diferentes texturas y descubrir nuevas sensaciones es parte del aprendizaje.
En los días previos a la sesión, podés regalarle momentos donde ensuciarse esté permitido. Que pueda jugar con la comida, tocar, aplastar y experimentar sin sentir que está haciendo algo mal.
Así, cuando llegue el momento de la torta, esa experiencia será mucho más natural y divertida.
Prepará el momento ideal para tu bebé
Siempre recomiendo que el bebé llegue lo más descansado posible y habiendo hecho su siestita.
Un bebé que viene cansado o con sueño puede tener menos ganas de explorar y disfrutar la experiencia, por eso, si podemos elegir, lo ideal es buscar un horario en el que sabemos que suele estar más despierto y de buen humor.
También es importante que no llegue con hambre. Lo mejor es que haya comido algo antes de venir, pero sin estar demasiado lleno. Y si querés, podés traer un snack seguro, de esos que sabemos que le encantan.
Aunque en el estudio siempre tengo algunas opciones para acompañarlos, a veces la torta no es lo que esperaban o ese día simplemente necesitan algo conocido. Tener cerca un alimento familiar puede ayudar a que vuelva a sentirse cómodo y seguir disfrutando del momento.
Cada bebé tiene sus propios tiempos
Este probablemente sea el consejo más importante.
No medimos el éxito de una sesión por la cantidad de torta que termina en el piso.
A veces el bebé sonríe muchísimo, pero apenas prueba una cucharadita, otros lloran como si fuese el fin del mundo.
A veces juega con los globos, o quiere abrazar a mamá todo el tiempo.
Y otras veces termina completamente cubierto de crema.
Todas esas historias son hermosas porque hablan de cómo era tu bebé exactamente en ese momento de su vida. Y lo que tenés que saber es que en todas las opciones terminamos con galerías de fotos hermosas, porque lo más importante es que trabajamos con muuuucha paciencia y calma.
¿Y si no quiere tocar la torta?
Pasa más seguido de lo que imaginás.
Nunca obligamos a un bebé a tocar la torta ni buscamos una reacción forzada.
Con paciencia, juegos, canciones y tiempo, intentamos despertar su curiosidad. Si finalmente decide que la torta no le interesa... también está bien.
Las mejores fotos no siempre son las del "smash". Muchas veces aparecen en las miradas, las risas con mamá y papá, los abrazos o esos pequeños gestos que hablan muchísimo más de quién es tu bebé hoy. Y en caso que la torta quede intacta, traigan un tupper grande así la comen tranquilos en casa. Y por útimo pero no menos importante...
Un cambio de ropa para los papis siempre suma
Aunque el protagonista de la sesión es el bebé, muchas veces mamá, papá y hermanitos si los hay, también forman parte de algunas fotos. Y seamos sinceros... si hay torta, crema y un bebé disfrutando, es muy probable que todos terminemos un poquito enchastrados 😄
Por eso siempre recomiendo traer un cambio de ropa extra para todos, por las dudas. Así pueden relajarse, jugar, abrazarlo y acompañarlo sin preocuparse si alguna manchita aparece en el camino.
Además, si durante la sesión hacemos alguna propuesta diferente o cambiamos de fondo, tener una segunda opción puede sumar variedad a las fotos. Sesión cake smash en Rosario, Centro

Lo más importante
La sesión Cake Smash no se trata de romper una torta.
Se trata de celebrar el primer año de una personita que cambió por completo la vida de una familia.
Y como todos los bebés son diferentes, cada sesión también lo es.
En Pichón buscamos que vivan la experiencia sin presiones, respetando siempre los tiempos de cada bebé y disfrutando el proceso. Porque, al final del día, las fotos más lindas siempre son las que cuentan una historia real. Si llegaste hasta acá y ya tenés tu sesión reservada, ¡gracias por leer! 💖 Ahora solo queda disfrutar la experiencia. Nos vemos muy pronto en el estudio.
Y si todavía no reservaste tu sesión, o te quedó alguna duda, escribime haciendo click acá.
Voy a estar feliz de ayudarte y de acompañarte para que el primer cumpleaños de tu bebé quede convertido en un recuerdo hermoso. Sesión cake smash en Rosario, Centro Meli de Pichón

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